
La triste historia del alcohol es una vergüenza de corrupción, crueldad y ruina.
Robó a la cara la gloria; al ojo, su brillo de vida, y lo torno oscuro y encarnizado.
Quitó la belleza y atractivo del rostro, y lo dejo deforme. Robó a las piernas su firmeza y su elasticidad a los pies, para hacerlos débiles y falsos. Eliminó en la sangre la vitalidad y la llenó de veneno y de gérmenes de enfermedad y de muerte. Borró del rostro su virilidad y su fortaleza, con maldiciones y dejo en su lugar las señales de sensualismo y de brutalidad. Corrompió la lengua, echa para la gloria y la nobleza, con maldiciones y necedades, inclinó las manos al mal, convirtiéndolas en instrumentos de brutalidad y asesinato, en vez de serlo de utilidad.
Rompió los vínculos de la amistad y sembró los gérmenes del odio. Hizo de padre bondadoso y caritativo un tirano áspero, bestial, homicida. Transformo a la madre cariñosa en fiera infernal, encarnación de la torpeza.
Robó al pueblo su abundancia, obligó al proletario a morir de hambre y a pedir limosna en la calle.
Quito a los cuerpos los vestidos de paño y de seda y los cubrió con andrajos. Lleno nuestro mundo, tan bello, de lágrimas, gemidos y lamentaciones, y a muchos seres, antes alegres y acomodados, los dejó en el desamparo, la miseria y la desesperación.
Robó a la cara la gloria; al ojo, su brillo de vida, y lo torno oscuro y encarnizado.
Quitó la belleza y atractivo del rostro, y lo dejo deforme. Robó a las piernas su firmeza y su elasticidad a los pies, para hacerlos débiles y falsos. Eliminó en la sangre la vitalidad y la llenó de veneno y de gérmenes de enfermedad y de muerte. Borró del rostro su virilidad y su fortaleza, con maldiciones y dejo en su lugar las señales de sensualismo y de brutalidad. Corrompió la lengua, echa para la gloria y la nobleza, con maldiciones y necedades, inclinó las manos al mal, convirtiéndolas en instrumentos de brutalidad y asesinato, en vez de serlo de utilidad.
Rompió los vínculos de la amistad y sembró los gérmenes del odio. Hizo de padre bondadoso y caritativo un tirano áspero, bestial, homicida. Transformo a la madre cariñosa en fiera infernal, encarnación de la torpeza.
Robó al pueblo su abundancia, obligó al proletario a morir de hambre y a pedir limosna en la calle.
Quito a los cuerpos los vestidos de paño y de seda y los cubrió con andrajos. Lleno nuestro mundo, tan bello, de lágrimas, gemidos y lamentaciones, y a muchos seres, antes alegres y acomodados, los dejó en el desamparo, la miseria y la desesperación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario