A los noventa y siete años
Te has ido a descansar,
El tiempo que aquí estuviste
Se te fue en trabajar.
Recordaremos a Julia,
Como a una mujer valiente,
Como a una mujer cristiana,
Como a una mejer decente.
Tu viviste una guerra
Sin tener culpa de nada
Comprendo este dolor
El que a tus hijas embarga.
Que dura ha sido la vida,
Cuantas pena has pasado,
Criaste tus siete hijas
A costa de tu trabajo.
Tu pelo blanco de nieve,
Por la sienes te asomaba,
Como dos nubes del cielo,
Por que al cielo te marchabas.
Te llevaron a la Iglesia,
Te pasaron por la plaza,
Ibas subiendo a tu cielo
Y al sepulcro que aguardaba.
Todo el pueblo te quería,
Todo el pueblo te admiraba,
Todos fueron a decirte
Adiós Julia, no te vayas.
Y tus hijas pobres hijas
Por el llanto destrozadas,
Con la mirada perdida
Sin creer que te marchabas.
Mucho sufriste Julia,
Más todo lo superabas,
No hubo quien te venciera
Solo la muerte malvada.
Hoy descansas en el Cielo,
Junto al Padre Celestial,
Vas a recibir tu premio
Que bien merecido está.
Julia, ganaste el cielo,
Julia, ganaste la Gloria,
Julia estas entre nosotros
Julia, nunca estará sola.
Pero el tiempo ya no es tiempo,
No estas muerta que descansas,
Y aunque todo es ya silencio,
Oigo tu risa en el alma.
Sabemos que donde estas
Tú nos ves todos los días,
Como a una mujer Coraje
Te recordaran tus hijas.
Puebla de Obando 27 de Septiembre de 2007.
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